La Maloka del Sol

La compañía “La Maloka del Sol” Laboratorio Teatral Antropológico, se forma a través de miles de esfuerzos que su fundador y director Edgar Rúa realiza durante arduos años en pro de resaltar valores que construyeron una nueva versión del Teatro Nacional Colombiano y por ende para la Ciudad de Medellín. Este proceso durante 36 años de vida artística permitió generar el desarrollo de diversos retos y metas dentro del quehacer artístico, social y cultural de la ciudad, generando espacios lúdicos dentro del arte popular y sobre la identidad de culturas diferenciadas como lo es en nuestro caso, la cultura de los afrodescendientes. Durante estos episodios se crearon diferentes grupos de teatro de sala, teatro de muñecos, teatro callejero, grupos musicales, entre otros, hasta lograr concretar una propuesta única que lo reuniera todo.

Por esta razón se define hace 15 años la compañía “La Maloka del Sol”  Laboratorio Teatral Antropológico reuniendo de manera armoniosa todo ese saber productivo, cultural y artístico, recopilado en estas tres décadas la labor socio-cultural y artística desde una perspectiva pluriétnica y multicultural para engrandecer a la Nación Colombiana.

OBJETIVOS

Realizar desde la visión del teatro y del arte popular, un centro de apoyo antropológico, que permita fomentar acciones socio-culturales desde las diversas culturas existentes en la nación Colombiana.

Propender porque el Arte y la Cultura Nacional, adquiera una visión universal e integral dentro de los procesos y propósitos de la construcción una Paz  con Justicia y equidad a escala humana.

 

 

malokaVida y Muerte en el Litoral
de
“Juan Guillermo Rúa”
Oficio de difuntos y rito de cohesión social
Publicado Por María Mercedes Jaramillo
Fitchburg State College

 

 

 

 

SINOPSIS

En las ceremonias religiosas de las comunidades negras del litoral pacífico dan cabida a elementos de diverso origen africano, europeo o americano surgidas ya sea: de la tradición oral que reúne y enmascara mitos y deidades africanas o indígenas con imágenes cristianas, de las concordancias de los elementos de celebración -nacimientos, muertes, ritos religiosos, etc-, del sincretismo de los instrumentos musicales, del objetivo y ritmo de las danzas, y de las formas y materiales de las artes plásticas que se despliegan en el decorado de los altares. Estas celebraciones recogen ricas expresiones artísticas de la cultura negra y son

los momentos en los cuales se pueden percibir “las huellas de africanía” que describía Nina S. de Friedemann como: “sentimientos, aromas, formas estéticas, texturas, colores, armonías, es decir materia prima para la etnogénesis de la cultura negra”. Friedemann y Arocha, entre otros, han señalado la compleja dinámica en los procesos de creatividad y transformación de los sistemas culturales afro-americanos donde ven la presencia y la participación de elementos sincréticos de raíces africanas, europeas e indígenas.

Este rico y complejo legado cultural de las gentes del litoral aflora en sus ritos y tradiciones que organizan la cotidianidad y ha nutrido comportamientos y sistemas de socialización que les han permitido a los negros sobrevivir las duras condiciones de la esclavitud y de la marginación. Estas manifestaciones artísticas y culturales son también formas que enriquecen la vida cotidiana al dar  sentido de trascendencia a la vida y a la muerte y al registrar la historia y la tradición del pueblo; son, pues, vehículos de comunicación espiritual y lazos de cohesión social. Participar activamente en los ritos funerarios en el litoral, es una  forma de mantener las relaciones de parentesco o inclusive se crean nuevas alianzas entre los miembros de la comunidad.  Categorías que nos ayudan a comprender la repercusión de los cantos funerarios que oscilan entre lo sagrado y lo profano, la alegría y el dolor, la risa y el llanto y en los que participa la comunidad para honrar a sus muertos y evocar sus vidas.

“Vida y muerte en el litoral”  de Juan Guillermo Rúa, un actor, poeta y dramaturgo colombiano que desarrolló su actividad creativa en Medellín durante la segunda mitad del siglo XX,  es un alabao o poema dramático típico de la ‘oralitura’ --hasta el presente inédito-- donde capta el espíritu de su gente y recrea los dos momentos primordiales de regocijo y celebración  para los descendientes de los esclavos africanos: el nacimiento y la muerte. En estos umbrales entre la vida y la muerte, entre lo cotidiano y lo trascendental se celebran los ritos, danzas y cantos que hunden sus raíces en las antiguas tradiciones africanas y en la tradición cristiana y se entretejen con elementos tanto sagrados como profanos y expresan tanto el dolor como el gozo.  Así, el  alabao,  el arrullo y el advenimiento del poema de Juan Guillermo Rúa son los cantos de estos ritos de pasaje que el autor completa con una introducción y un epílogo para mostrar los altibajos de la existencia del ser humano en la región del Pacífico.